jueves, 28 de marzo de 2019

Filosofía de la India-Upanishad


Resultado de imagen para meditación


La tradición Veda tiene mucho de sabia y, en ese sentido, mucho de lógica- si por lógica entendemos un discurso que expresa coherencia y argumentación. He aquí un fragmento de la tradición Veda, especialmente de los libros Upanishad, que significa en sánscrito, sentarse más abajo de alguien para aprender de él.

De este antiguo libro, las más bellas palabras.


En el comienzo, querido, este mundo fue sólo Ser (Sat), sólo uno, sin un segundo. Algunos opinan: En el comienzo, el mundo fue sólo No ser (asat), sólo uno, sin un segundo; desde el No ser surgió el Ser.

Pero pienso, querido, ¿cómo pudo ser esto?¿cómo pudo el Ser emerger del No ser? Por el contrario, querido,en el comienzo fue sólo el ser”
Chandogya upanishad




Es innegable la semajanza que guarda con el filósofo Parménides. Es posible pensar en la influencia de los hindues sobre los griegos que, a juzgar por la situación periférica de estos últimos, recibieron sentados las enseñanzas de los Vedas. Siendo los Upanishad la etapa final de su tradición y conocidas como Vedanta ("conclusión de los Vedas) La tradición oral guardaría en la memoria las enseñanza de los gminosofistas-hombres desnudos, como llamaban los griegos a los provenientes de la India o Persa- Siglos después, los propios escribientes brahamanes inmortalizarían en palabra escrita su tradición milenaria.

miércoles, 27 de marzo de 2019

Del mito adámico y prometéico


Sindéresis- del mito adámico y prometéico

El pretendido antagonismo entre mito y logos se desvela como falso si se muestra la función social que cumplen los mitos en la vida humana y, sobre todo, en las concepciones del mundo, de la vida, de los seres humanos y del cosmos.
Acompáñenos en este breve recorrido por lo mitos adámico y prometéico, buscando qué tienen de lógico y cómo se han articulado en la especulación científica.

martes, 4 de diciembre de 2018

Poesía Colombiana




LODO

Era en julio, creo, época de lluvias.
Los caños, repletos, se habían derramado,
llenando el mar de lodo.
Las olas derrumbaban en la arena
su barro estrepitoso.
El barro corría por las calles
y subía a los ijares de cebúes que mugían,
arreados en la lluvia,
al frente de jinetes ululantes.
Como hiedras cafés, enredaderas turbias,
el barro se trepaba por la lluvia al aire.
Había barcos anclados frente al pueblo.
Y los barcos anclados frente al pueblo
que mecían su sombra en las tinieblas
por momentos perdían sus fronteras
y se unían sin remedio al lodazal eterno.
Tomás González

Realismo Sucio



Esta habitación

Esta habitación, por ejemplo:
¿es eso un coche sin conductor
que espera abajo?
Promesas, promesas,
no hacerlas
por mi bien.
Recuerdo sombrillas,
una explanada junto al mar,
aquellas flores…
¿Debo quedarme siempre detrás,
escuchando, fumando,
tomando notas rápidas a distancia?
Enciendo un cigarrillo
y corro la cortina.
Hay un ruido en la calle
cada vez más tenue, más tenue.

Raymond Carver



El lenguaje




Lenguaje
El lenguaje comienza siendo un simple gruñido para designar todas las cosas; luego se va diversificando y especializando; este proceso se llama enriquecimiento y es alentado por los padres y profesores de lenguas.
Pero cuando se llega a tener cien o doscientas mil palabras, se encuentra que el ideal consiste en expresarse con diez o veinte. El lenguaje del filósofo es muy reducido: objeto, sujeto, materia, causa, espacio, tiempo, fin y alguna otra más.
Si lo apuran mucho se arregla con una sola palabra, como apeirón o sustancia.
Es probable que el ideal de muchos filósofos sea terminar finalmente en el gruñido único y monista.



Ernesto Sábato


miércoles, 31 de octubre de 2018

Poeta Rusa Acmeísta



ESTA ÉPOCA CRUEL ME HA DESVIADO
Ana Ajmátova

Esta época cruel me ha desviado
Como a un río fuera de su curso.
 Desviada de las riberas familiares,
Mi cambiante vida fluyó
A un canal hermano.
Cuántos espectáculos me perdí:
El telón alzándose sin mí
Y cayendo también. Cuántos amigos
Que nunca tuve oportunidad de conocer.
Aquí, en la única ciudad que puedo llamar mía,
Donde caminaría dormida sin perderme,
Cuántos cielos extranjeros pude soñar
Que no rendirían testimonio a través de mis lágrimas.
¡Y cuántos versos fui incapaz de escribir!
Sus coros secretos me acechan
Muy de cerca. Un día, acaso,
Me estrangularán.
Sé los comienzos y también los finales.
Y la vida-en-la-muerte y alguna otra cosa
Que mejor será no recordar ahora.
Cierta mujer
Ha usurpado mi sitio
Y usa mi verdadero nombre,
Dejándome sólo un apodo
Con el que he procedido lo mejor que he podido.
La tumba a la que vaya no será la mía.
Pero si pudiera salir de mí misma,
Y contemplar a la persona que soy,
Sabría, por fin, qué es la envidia.
                                                      (Leningrado, 1944)




Ojo a la pintura

Pintor: Kazimir Malévich


Con el pintor Soviético K. Malévich  se conoce el Suprematismo, pionero entre los artistas para comprender las nuevas formas de arte en el siglo XX, abriendo así camino al arte abstracto.
Propone con su nuevo movimiento supremacista, la reducción de los elementos pictóricos, al mínimo extremo; desarrollando así, un nuevo pensamiento plástico en donde se podría recoger un sistema completo del mundo. 


¡Recomendado!... Es hora de escudriñarle las obras.

YpC.